La valorización de la pérdida del suelo

La erosión del suelo tiene también una componente económica, por cuanto la mayoría de los efectos internos y externos suelen tener lógicamente efectos económicos negativos derivados que se traducen tanto en pérdidas de puestos de trabajo como en generación de costes de corrección, enmiendas, limpieza, etc. (Calatrava-Requena, 2011).

En la literatura se mencionan métodos de valorización económica de la externalidad negativa de la pérdida de suelos, desde el punto de vista del modelo de sustentabilidad, producto de la desertificación y erosión de los suelos. Por ejemplo, Morales (2016), mide el impacto que se genera en el Producto Interno Bruto (PIB) a raíz de la desertificación. Por medio de una función de producción trascendental (translog), midió el impacto de la desertificación en el Producto Interno Bruto agrícola. Pero existen otros métodos de valorización económica de la pérdida de suelo e incremento en la desertificación, tales como el modelo costo beneficio de realizar proyectos de conservación, la evaluación monetaria de la pérdida de productividad y la estimación de los costos de reemplazo (Avalos, 2011). En este marco y para este estudio la metodología que se utilizó para la determinación de los costos de la desertificación y degradación del suelo es una a aproximación a la pérdida de suelo producto de la erosión observada, valorada a precios de avalúo fiscal.