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Resumen ejecutivo

El levantamiento de estos datos, permitirá actualizar y mejorar la información contenida en el Inventario de Erosión Nacional realizado el año 2010, en el marco del Programa de Incentivos para la Recuperación de Suelos Degradados (SIRSD-S).

Antecedentes del estudio

Durante los meses de enero y febrero del año 2017, Chile experimentó incendios simultáneos con una inusual gravedad. Según CONAF, el 93% de las 518.174 ha afectadas por los incendios forestales ocurridos entre el 01 de enero y el 10 de febrero de 2017, correspondió a formaciones vegetales. La Región del Maule fue la más afectada con un 54% de la superficie total quemada, le siguieron las regiones del Biobío y O’Higgins con un 19,2% y un 17,4% respectivamente.

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Los incendios forestales, en especial los de alta intensidad, afectan la fertilidad natural del suelo, reduciendo los servicios ecosistémicos y su biodiversidad. Conocer los efectos del fuego, sobre el recurso suelo, especialmente bajo el dosel de vegetación, cobra especial relevancia para mejorar su gestión sostenible, asegurando su productividad en el marco de la agricultura sustentable y seguridad alimentaria, en un escenario de constante variabilidad, producto del cambio climático.

La información presentada en este geoportal se relaciona con la delimitación y cuantificación de los suelos en las áreas degradadas en 11 comunas de la Región del Maule, a una escala de detalle (1:10.000), usando datos de sensores remotos (LiDAR y Sentinel-2) e información edafoclimática de las áreas afectadas en el año 2017. Se incluyó además una estimación de pérdida e impacto económico producto de la erosión en el área afectada.

El levantamiento de estos datos, permitirá actualizar y mejorar la información contenida en el Inventario de Erosión Nacional realizado el año 2010, en el marco del Programa de Incentivos para la Recuperación de Suelos Degradados (SIRSD-S).

Historia

La valorización de la pérdida del suelo

La erosión del suelo tiene también una componente económica, por cuanto la mayoría de los efectos internos y externos suelen tener lógicamente efectos económicos negativos derivados que se traducen tanto en pérdidas de puestos de trabajo como en generación de costes de corrección, enmiendas, limpieza, etc. (Calatrava-Requena, 2011).

En la literatura se mencionan métodos de valorización económica de la externalidad negativa de la pérdida de suelos, desde el punto de vista del modelo de sustentabilidad, producto de la desertificación y erosión de los suelos. Por ejemplo, Morales (2016), mide el impacto que se genera en el Producto Interno Bruto (PIB) a raíz de la desertificación. Por medio de una función de producción trascendental (translog), midió el impacto de la desertificación en el Producto Interno Bruto agrícola. Pero existen otros métodos de valorización económica de la pérdida de suelo e incremento en la desertificación, tales como el modelo costo beneficio de realizar proyectos de conservación, la evaluación monetaria de la pérdida de productividad y la estimación de los costos de reemplazo (Avalos, 2011). En este marco y para este estudio la metodología que se utilizó para la determinación de los costos de la desertificación y degradación del suelo es una a aproximación a la pérdida de suelo producto de la erosión observada, valorada a precios de avalúo fiscal.